Así se definieron las 14 finales anteriores entre un grande y un chico

Danubio (en 2004) y Defensor (en 2008) son los únicos equipos chicos que lograron vencer a un grande en la final del Campeonato Uruguayo. Rentistas necesita una hazaña para sumarse a la lista.

Salvo que ocurra un milagro, la Copa Anibal Z. Falco volverá a la sede de Nacional.

Este miércoles se define el Campeonato Uruguayo 2020 en el Complejo Rentistas, donde Nacional tiene todo para confirmar la supremacía de los clubes grandes en finales disputadas ante equipos chicos.

El tricolor goleó 3-0 a Rentistas en el Parque Central, por lo que aun perdiendo por dos goles dará la vuelta olímpica.

La definición entre el tricolor y el bicho colorado es la 15ª protagonizada por un club grande y uno chico en la historia del Campeonato Uruguayo de la era profesional.

Solamente Danubio en 2004 y Defensor en 2008 lograron romper la supremacía de los clubes más importante de nuestro fútbol.

EL REPASO

La primera final entre un grande y un chico se registró en 1960, cuando Peñarol y Cerro empataron en el primer puesto del Uruguayo y tuvieron que enfrentarse en un desempate por el título. Triunfó el aurinegro por 3-1, para sumar su tercer título consecutivo de los cinco que edificarían su primer quinquenio de oro.

En 1994 se modificó el formato de la competencia, dividiéndose en dos torneos: Apertura y Clausura. Los dos campeones de estos certámenes se veían las caras en las finales del Uruguayo, por lo que se hicieron frecuentes los enfrentamientos entre grandes y chicos.

De esta forma, Peñarol derrotó a Defensor en las finales de 1994 y 1997, al tiempo que Nacional batió a Danubio en las definiciones de 2001 y 2002.

En 2003 hubo otra modificación reglamentaria: el ganador de la Tabla Anual clasificaba directamente a la final del Uruguayo, quedando los campeones del Apertura y Clausura como semifinalistas de la competencia.

Si el vencedor de la Anual ganaba también un torneo corto (algo habitual, pero no seguro), ese conjunto jugaba las finales con ventaja deportiva.

Ese fue el caso de Danubio en 2004, quien se transformó en el primer chico en batir a un grande, al derrotar a Nacional.

En la temporada 2005/06, Nacional venció en las finales al sorprendente Rocha FC, quien había sido campeón del Apertura 2005. 

En 2008, Defensor aprovechó la ventaja deportiva y se dio el gusto de vulnerar a Peñarol, siendo el último equipo menor en lograr tamaña empresa.

En 2009, Nacional rompió el paradigma y se coronó campeón sin gozar de la ventaja deportiva.

El tricolor superó a Defensor en una definición interminable de cinco partidos.

A partir de ahí, sólo hubo festejos “grandes”: Nacional derrotó a Defensor en 2011 y 2012, y Peñarol venció al violeta en 2013, a Plaza Colonia en 2016 y nuevamente a Defensor en 2017.

Este es el detalle de cada serie final.

1960: Peñarol campeón

Peñarol 3 – Cerro 1 (en el Centenario)

1994: Peñarol campeón

Defensor 1 – Peñarol 1 (en el Centenario)

Peñarol 1 – Defensor 1 (en el Centenario)

Peñarol 2 – Defensor 1 (en el Centenario)

1997: Peñarol campeón

Defensor 0 – Peñarol 1 (en el Centenario)

Peñarol 3 – Defensor 0 (en el Centenario)

2001: Nacional campeón

Nacional 2 – Danubio 2 (en el Centenario)

Danubio 1 – Nacional 2 (en el Campus de Maldonado)

2002: Nacional campeón

Danubio 1 – Nacional 2 (en Jardines)

Nacional 2 – Danubio 1 (en el Centenario)

2004: Danubio campeón

Nacional 4 -Danubio 1 (en el Centenario)

Danubio 1 – Nacional 0 (en Jardines)

2006: Nacional campeón

Rocha FC 1 – Nacional 4 (en el estadio Sobrero)

Nacional 2 – Rocha FC 0 (en el Parque Central)

2008: Defensor campeón

Peñarol 1 – Defensor 2 (en el Centenario)

Defensor 0 – Peñarol 0 (en el Centenario)

2009: Nacional campeón

Serie inicial

Nacional 1 – Defensor 1 (en el Centenario)

Defensor 1 – Nacional 1 (en el Centenario)

Nacional 3 – Defensor 0 (en el Centenario)

Serie Final

Nacional 2 – Defensor 1 (en el Centenario)

Defensor 1 – Nacional 2 (en el Centenario)

2011: Nacional campeón

Nacional 1 – Defensor 0 (en el Centenario)

2012: Nacional campeón

Nacional 1 – Defensor 0 (en el Centenario)

2013: Peñarol campeón

Peñarol 3 – Defensor 1 (en el Centenario)

2016: Peñarol campeón

Peñarol 3 – Plaza 1 (en el Centenario)

2017: Peñarol campeón

Peñarol 0 – Defensor 0* (en el Centenario)

*: Peñarol ganó por penales.

Liverpool es el quinto equipo “sorpresa” que se lleva un torneo corto

Rocha FC en 2005, Wanderers en 2014, Plaza Colonia en 2016 y Rentistas en 2020 también fueron campeones del Apertura o Clausura contra todo pronóstico. Ninguno pudo luego quedarse con el Campeonato Uruguayo, aunque el bicho colorado todavía está en carrera para conseguir dicho galardón.

Rocha FC hizo historia al consagrarse en el Apertura 2005.

Los torneos cortos (Apertura y Clausura) se crearon en la temporada 1994 del fútbol uruguayo. Desde ese año se han disputado 51 certámenes y sólo hubo cinco campeones “inesperados”.

¿A quiénes nos referimos? A todos los equipos que se quedaron con el título sin ser Nacional, Peñarol, Danubio o Defensor.

Los grandes son los dominadores históricos de nuestro balompié y nos atrevemos a agregar a violetas y franjeados a la lista, porque en 1994 ambos clubes ya habían sido campeones uruguayos, por lo que no era sorpresa que obtuviesen un título de menor relieve, como lo es un torneo corto.

Pero nadie dada demasiado por las chances de Rocha FC en el Apertura 2005, de Wanderers en el Clausura 2014, de Plaza en el Clausura 2016, de Rentistas en el Apertura 2020 y de Liverpool en el Clausura 2020. Sin embargo, todos fueron campeones.

APERTURA 2005

Rocha FC dio el batacazo y se coronó a una fecha del final, tras vencer 2-1 a Rampla Juniors en el Mario Sobrero ante 6.000 personas y una vaca.

El triunfo decretó la clasificación del conjunto rochense a la Copa Libertadores y lo depositó en las finales del Uruguayo, que perdería ante Nacional.

Aquel Apertura 2005 terminó así: Rocha FC 33 puntos, Nacional 31, Danubio 27, Rampla 26.

CLAUSURA 2014

Hubo que esperar nueve años para ver otra “sorpresa” en un torneo corto.

El protagonista fue Wanderers, que se quedó con el Clausura 2014 tras vencer 1-0 a El Tanque Sisley en Florida, en una última fecha de infarto.

El bohemio también ganaría la Tabla Anual, pero perdería el título del Uruguayo ante Danubio (y por penales), pese a la ventaja deportiva que ostentó en dicha definición.

La tabla del Clausura 2014 terminó así: Wanderers 34 puntos, Peñarol 33, Nacional 27, River 26.

CLAUSURA 2016

Plaza fue el siguiente equipo en ser campeón contra pronóstico. El conjunto de Colonia se coronó en el Campeón del Siglo, donde derrotó 2-1 a Peñarol en la penúltima fecha.

Ambos equipos se volverían a enfrentar en la definición del Uruguayo, pero allí sí se impondría el aurinegro.

La tabla del Clausura 2016 terminó así: Plaza 32 puntos, Peñarol 27, Sud América 24, Wanderers 24.

APERTURA 2020

La historia de Rentistas es reciente y conocida. El bicho colorado se consagró en un partido desempate ante Nacional (1-0 en el Centenario), que hubo que disputar al haber quedado ambos equipos empatados en el primer lugar.

La tabla del Apertura 2020 terminó así: Rentistas y Nacional 28 puntos, Torque 25, Peñarol 24.

CLAUSURA 2020

La histórica consagración de Liverpool se registró con dos fechas de antelación.

El negriazul dio el gran golpe en el Parque Central, donde goleó 4-0 a Nacional para gritar campeón.

Así está la tabla del Clausura 2020: Liverpool 31 puntos, Torque, Peñarol y Nacional 23.

Wanderers batió su propio récord

El bohemio cayó 0-5 ante Bolívar por la Libertadores, en un resultado que superó la peor derrota histórica de un equipo uruguayo jugando en La Paz. El récord anterior también pertenecía al conjunto del Prado, que había perdido 0-4 ante The Strongest en 2017.

El estadio Hernando Siles y su altura se han transformado en un
obstáculo casi infranqueable para los equipos uruguayos.

En los últimos años, los equipos uruguayos se han acostumbrado a perder en La Paz, a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, pero nunca lo habían hecho por cinco goles de diferencia. Hasta este martes, cuando Wanderers cayó 0-5 ante Bolívar y se despidió de la Copa Libertadores.

Nuestros clubes se presentaron 26 veces en la capital boliviana de manera oficial, cosechando cinco triunfos, cuatro empates y 17 derrotas.

¿Quiénes lograron imponerse?

Peñarol celebró tres veces en La Paz: venció 2-1 a Municipal en 1966, 2-1 a The Strongest en 1971 y 2-1 nuevamente a The Strongest en 1989.

Nacional, por su parte, derrotó 1-0 a Chaco Petrolero en 1971.

Y Defensor Sporting derrotó 4-2 a Bolívar en 2019.

El triunfo del violeta, incluso, adquiere ribetes casi hazañosos si tenemos en cuenta el contexto: observando los resultados de las últimas 12 visitas uruguayas al Hernando Siles, encontramos 11 derrotas y esa exclusiva victoria de Defensor.

OCHO DERROTAS EN NUEVE ENCUENTROS

Los equipos chicos de Uruguay disputaron nueve partidos en La Paz y perdieron ocho.

Este es el detalle…

1980: The Strongest 2 – Defensor 0.

1989: The Strongest 1 – Danubio 0.

1989: Bolívar 3 – Danubio 1.

2000: Bolívar 1 – Bella Vista 0.

2003: The Strongest 1 – Fénix 0.

2014: The Strongest 2 – Defensor 0.

2017: The Strongest 4 – Wanderers 0.

2019: Bolívar 2 – Defensor 4.

2021: Bolívar 5 – Wanderers 0.

Corea del Norte y su día de gloria

La inexperta Corea del Norte estaba destinada a hacer un papelón en el Mundial de 1966, pero con un plantel integrado por 22 soldados con escasas nociones técnicas, logró la hazaña de eliminar a Italia. Tras el partido, los norcoreanos fueron acusados de haber cambiado a sus 11 titulares en el entretiempo.

Los norcoreanos festejan: la hazaña de eliminar a Italia está consumada.

Inglaterra 1966 fue la primera experiencia mundialista de Corea del Norte y si bien no sería la última, sería la única donde obtendría un triunfo. Y sería un triunfo con ribetes hazañosos.

Decidido a participar por primera vez de las Eliminatorias, Corea del Norte tuvo la suerte de que, por distintas razones (descalificaciones y deserciones), sólo tuvo que enfrentar a un adversario: Australia.

Ambos países protagonizaron una eliminatoria a doble partido en Camboya, donde los norcorearos se impusieron por 6-1 y 3-1 y consiguieron la histórica clasificación al Mundial.

En ese entonces, Corea del Norte era un combinado totalmente amateur y sin roce internacional (ni siquiera había disputado la Copa de Asia), lo que llevó a que su jefe de Estado, el dictador Kim Il-Sung, eligiera 22 soldados para integrar el plantel mundialista.

Antes de partir rumbo a Inglaterra, Kim Il-Sung se presentó ante los militares con mayor rango de la selección y les exigió que no hicieran papelones en el Mundial. “Deben regalarle una alegría al pueblo”, espetó el dictador.

En el debut mundialista, Corea del Norte hizo lo que pudo y perdió 0-3 ante la poderosa Unión Soviética, que venía de ser campeona de Europa en 1960 y vicecampeona en 1964.

En el segundo partido, el ejército norcoreano logró disimular sus limitaciones en base a su buen estado de forma y consiguió un empate agónico (1-1) ante Chile.

Esa anotación mantuvo la ilusión matemática de poder superar la fase de grupos, pero para conseguirlo había que vencer a Italia, nada menos.

Nadie pensaba que el equipo dirigido por Rye Hyun Myung tuviese alguna chance ante los bicampeones del mundo.

Se esperaba que Corea del Norte se despidiese del Mundial con una goleada en contra, pero el destino tenía otros planes.

El 19 de junio, en el Ayresome Park de Middlesbrough, y con 12 hinchas norcoreanos como testigos (los únicos autorizados por su gobierno a viajar al Mundial), Corea del Norte escribió la página más gloriosa de su historia.

Ningún equipo asiático había superado la fase de grupos de un Mundial y Corea del Norte sería el encargado de romper el paradigma.

ATACA ITALIA, GOL DE COREA

Italia asumió el control del juego, como era de esperarse, pero careció de puntería. En contrapartida, Corea facturó en su primera llegada a fondo, minutos antes del cierre del primer tiempo.

Pak Doo-Ik, dentista de profesión, anotó el gol que le valdría el ascenso de cabo a sargento en el ejército norcoreano.

El segundo tiempo fue un frontón. La “Azzurra”, pese a jugar con 10 por la lesión de Bulgarelli (su capitán), acorraló a los norcoreanos, decidido a evitar el papelón, pero no encontró el empate.

El pitazo final selló un resultado inolvidable para ambos bandos: 1-0 para los humildes norcoreanos.

 “¡Vergogna!”, sería el título repetido por la prensa italiana.

Italia adelantó el viaje de regreso a casa para evitar el asedio de los “tifosi” y en lugar de dirigirse a Roma, el plantel desembarcó en Génova. Pero alguien filtró la información y los jugadores fueron recibidos a tomatazos.

Corea, por su parte, casi se queda en la calle: su esperanza de victoria era tan ínfima, que no reservaron hotel para pasar la noche.

Al final tuvieron que aceptar el ofrecimiento de un centro religioso para hospedarse.

En un intento de evitar la deshonra, el técnico italiano Edmondo Fabbri acusó a los norcoreanos de haber cambiado a los 11 jugadores en el entretiempo, sin que nadie se percatara. El DT basaba su inverosímil historia en el parecido físico que existía entre los asiáticos.

UNA DESPEDIDA INCREÍBLE

Corea del Norte estuvo cerca de dar otro batacazo en cuartos de final: a los 25 minutos goleaba 3-0 al Portugal de Eusebio, dejando a todos perplejos.

Pero cuando se encendió el goleador nacido en Mozambique, el trámite del partido dio el giro esperado: Eusebio anotó cuatro veces consecutivas en 32 minutos y Portugal dio vuelta la historia. El partido terminaría 5-3.

Pero esa derrota no empañó la campaña de Corea del Norte, cuyos jugadores volvieron a su país como héroes.

El tiempo dimensionó aún más aquella hazaña, porque Corea del Norte no volvería a sumar puntos en los Mundiales: retornó al torneo en Sudáfrica 2010, para perder sus tres partidos y despedirse con un gol a favor y 11 en contra.

Atlético Madrid perdió la Copa de Europa de 1974 por unos guantes

Los colchoneros estuvieron a segundos de ser campeones del Viejo Continente en 1974, cuando su arquero abandonó el arco en plena final para regalar sus guantes a un fotógrafo, en un descuido que costó el título. La insólita historia fue divulgada 21 años más tarde por el propio entrenador del equipo madrileño.

Los jugadores del Bayern Munich dan la vuelta olímpica con
la “Orejona” y luciendo la camiseta de Atlético Madrid.

Durante años, la narración sobre cómo Atlético Madrid había perdido la Copa de Europa de 1974 fue una especie de leyenda urbana. Sin registros gráficos que probasen la veracidad del relato, la historia que se contaba parecía pertenecer más a la literatura fantástica que a la realidad. Hasta que dos décadas más tarde, un protagonista confesó públicamente lo que había pasado…

Vayamos primero a lo que dicen los libros, a la historia oficial: Atlético Madrid y Bayern Munich se enfrentaron el 15 de mayo de 1974 en el estadio de Heysel, en Bruselas, por el título de campeón de Europa.

El tiempo reglamentario terminó sin goles y hubo que disputar un alargue. A los 114’ de juego, llegó por fin la primera emoción: Luis Aragonés clavó un tiro libre que parecía sentenciar la historia a favor de los españoles.

Pero cuando la copa se aprontaba para viajar a Madrid, el defensor alemán Georg Schwarzenbeck ejecutó un remate que recorrió 30 metros para transformarse en el 1-1 que forzó la disputa de un partido desempate.

A las 48 horas, los dos finalistas volvieron a verse las caras en el mismo escenario, pero esta vez no hubo equivalencias: Bayern goleó 4-0 al Atlético y se llevó el título.

Hasta ahí, la historia es parecida a muchas que se han escrito en el mundo del fútbol: un equipo está a punto de ser campeón y en el último suspiro su festejo es ahogado por un gol inesperado.

El problema, en este caso, es que tras la primera final trascendió que el arquero español Miguel Reina (padre de Pepe, hoy portero de Lazio) tuvo un “descuido” inconcebible que desembocó en el gol alemán.

¿Qué sucedió? Por alguna extraña razón, Reina abandonó su arco a escasos segundos de concluir el partido y al regresar, se encontró con el remate de Schwarzenbeck que iba directo a la red.

Durante mucho tiempo se enhebraron distintas hipótesis que alimentaron la leyenda, hasta que 21 años más tarde, el técnico argentino Juan Carlos Lorenzo (que dirigió al Atlético Madrid en aquella final) realizó una confesión impactante, en una entrevista que le concedió a la revista “El Gráfico”.

Vale la pena reproducir el diálogo en forma textual…

PERIODISTA: ¿Cómo hizo para perder la final de Europa de 1974 contra el Bayern Munich, dirigiendo al Atlético Madrid, ganando 1-0 a diez segundos del final?

LORENZO: No me hagan acordar. Lo que hizo Reina, el arquero, no tiene perdón. Nos pusimos 1-0 a siete minutos del final. Faltando uno, tuvimos un tiro libre a favor, lo pateó Gárate y le salió una masita a las manos de Maier. Este sacó fuerte con el pie y Cacho Heredia la mandó afuera. Vino el lateral, la tomó Beckenbauer y se la dio a un tal Schwartzembeck, un zaguero que era muy torpe. Tanto es así, que no supo qué hacer y se sacó la pelota de encima pateando al arco. Un tirito… ¿Saben lo que estaba haciendo Reina? ¡Dándole los guantes de recuerdo al fotógrafo de Marca! Por supuesto, fue gol. Nos agarró una desesperación terrible. Vicente Calderón, el presidente, casi se nos muere en el camarín. Salimos 1-1 y había que jugar un desempate a las 48 horas. A Reina no lo encontrábamos por ningún lado. Estaba refugiado en el vestuario del árbitro. Después apareció y me pidió la revancha. Se la di, pero no nos acompañó la suerte: el Bayern nos bailó y nos ganó 4-0…

La confesión del “Toto” Lorenzo puso a Reina en la mira de los medios españoles, pero el exarquero siempre negó la versión del técnico argentino.

En 2016, Atlético Madrid y Bayern Munich se enfrentaron en las semifinales de la Champions League y, como era de esperarse, emergió el recuerdo de las finales de 1974 y Miguel Reina volvió a desfilar por los micrófonos.

-¿Cómo recuerda aquella jugada? ¿Qué destellos le vienen a la cabeza?

Todavía duele. Es difícil vivir con eso. Quedaban unos segundos, vi que algunos compañeros ya se abrazaban. Hubo un saque de banda. Teníamos que haber lanzado el balón a la grada, donde estaba el público español o darle dos besos al árbitro o invitarle a cenar. No lo hicimos y subió Schwarzenbeck, que no era el mejor, y lanzó un disparo pegado al poste derecho. Casi no me lo podía creer. El resto ya lo sabe todo el mundo.

-Se ha dicho que cuando lanzó el defensa alemán usted ya se había quitado los guantes…

Antes no se estilaba eso de llevar guantes, aunque los había. Eran de lana gruesa y había que mojarlos para poder tener más tacto. A mí me los hacía una vecina, Pili, con hilo de cashmere. Nada que ver con lo que lucen hoy los porteros.

-Otro de los rumores que corrió fue que el disparo de Schwarzenbeck le pilló hablando con un fotógrafo que estaba cerca del poste…

Me había ido a la taquilla a ver cuánto se había recaudado por el partido. No hombre, no. Nada de eso, por Dios. Estaba centrado en lo que sucedía y solo quería oír el pitido final del árbitro para poder abrazarme con mis compañeros.

Tigres es el quinto “convidado de piedra” que disputará la final del Mundial de Clubes

Por quinta vez en la historia, el Mundial de Clubes no tendrá la esperada final entre los campeones de Europa y Sudamérica. En esta ocasión, la sorpresa la dio el azteca Tigres, quien emuló la gesta que habían conseguido dos equipos africanos y dos asiáticos.

Kashima Antlers arañó la hazaña en 2016, igualando 2-2 con Real Madrid en los 90 minutos de la final. Los japoneses serían derrotados en el alargue.

Habitualmente, el campeón de la Champions League y el monarca de la Copa Libertadores son los protagonistas de la finalísima del Mundial de Clubes, pero no será el caso de la edición 2020 que se define este jueves con la presencia del campeón de la Concacaf en la cancha, toda una rareza.

Tigres de México se ganó el derecho a pelear por el título tras dejar por el camino a Palmeiras de Brasil, el campeón sudamericano.

El conjunto azteca se transformó en la quinta excepción de una definición hecha a la medida de los campeones de Europa y Sudamérica, los únicos que acceden directamente a las semifinales de la competencia.

Hoy repasamos la historia de los otros cuatro equipos que desafiaron a la lógica y en la final ocuparon el lugar reservado al campeón sudamericano.

Los pioneros fueron los equipos africanos (Mazembe del Congo y Raja Casablanca de Marruecos), después llegó el turno de los representantes asiáticos (Kashima Antlers de Japón y Al-Ain de Emiratos) y finalmente le tocó al mexicano Tigres.

2010: MAZEMBE

Final: Inter de Milán 3 – Mazembe 0

1-0: 13’ Goran Pandev (I).

2-0: 17’ Samuel Eto’o (I).

3-0: 85’ Jonathan Biabiany (I).

Mazembe de la República Democrática del Congo fue el primer equipo “sorpresa” que accedió a la final del Mundial de Clubes.

El equipo africano derrotó 1-0 a Pachuca de México en cuartos de final y 2-0 a Inter de Porto Alegre en semifinales.

2013: RAJA CASABLANCA

Final: Bayern Munich 2 – Raja Casablanca 0

1-0: 9’ Dante (B)

2-0: 22’ Thiago Alcántara (B).

Raja Casablanca de Marruecos fue el anfitrión de la edición 2013 del certamen y superó tres fases para llegar al duelo decisivo.

Los africanos vencieron 2-1 a Auckland City de Nueva Zelanda, 2-1 (tras alargue) a Monterrey de México y 3-1 a Atlético Mineiro de Brasil.

2016: KASHIMA ANTLERS

Final: Real Madrid 4 – Kashima Antlers 2 (tras alargue)

1-0: 9′ Karim Benzema (RM).

1-1: 44’ Gaku Shibasaki (KA)

1-2: 52’ Gaku Shibasaki (KA)

2-2: 60’ Cristiano Ronaldo de penal (RM).

3-2: 98’ Cristiano Ronaldo (RM).

4-2: 104’ Cristiano Ronaldo (RM).

Kashima Antlers de Japón no sólo llegó a la final de 2016, sino que además estuvo a punto de noquear al favorito Real Madrid, quien tuvo que extremarse a fondo para poder llevarse el título.

El equipo asiático, que fue anfitrión del evento, dejó a tres rivales por el camino: venció 2-1 a Auckland City de Nueva Zelanda, 2-0 a Mamelodi Sundowns de Sudáfrica y 3-0 a Atlético Nacional de Medellín de Colombia.

2018: AL-AIN

Final: Real Madrid 4 – Al-Ain 1

1-0: 14’ Luka Modrić (RM).

2-0: 60’ Marcos Llorente (RM).

3-0: 79’ Sergio Ramos (RM).

3-1: 86’ Tsukasa Shiotani (AA).

4-1: 90+1’ Yahia Nader en contra (RM).

Al-Ain de Emiratos Árabes Unidos transitó un sufrido camino antes de llegar al duelo decisivo ante los “merengues”.

En la fase inicial, el conjunto asiático eliminó por penales a Team Wellington de Nueva Zelanda, tras igualar 3-3 en el tiempo reglamentario (a los 44’ perdía 0-3).

En los cuartos de final,  Al-Ain goleó 3-0 al Espérance de Túnez; y en semifinales volvió a recurrir a la definición por penales para dejar por el camino a River Plate de Argentina, luego de un electrizante empate 2-2 en los 120 minutos de fútbol.

2020: TIGRES

Final: Bayern Munich – Tigres

El conjunto mexicano hizo historia, transformándose en el primer equipo de la Concacaf en clasificar a la final del Mundial de Clubes.

Para lograr dicha proeza, Tigres eliminó primero al Ulsan Hyundai de Corea del Sur (2-1) y después dio el gran golpe, noqueando a Palmeiras de Brasil (1-0).

Los cuatro fracasos de los equipos sudamericanos en el Mundial de Clubes

El domingo, Palmeiras se juega su presencia en la final del Mundial Clubes ante Tigres de México. Los brasileños no quieren transformarse en el quinto campeón de la Libertadores que cae en semifinales, para evitar sumarse a la lista que integran Inter de Porto Alegre (2010), Atlético Mineiro (2013), Nacional de Medellín (2016) y River argentino (2018).

Inter de Porto Alegre fue el primer campeón de la Libertadores en perder en semifinales del Mundial de Clubes. Su verdugo fue Mazembe del Congo en 2010.

Los campeones de la Copa Libertadores y la Champions League acceden directamente a las semifinales del Mundial de Clubes y se espera que ambos disputen la final, emulando la definición de la extinta Copa Intercontinental. Pero no siempre se ha dado el escenario previsto…

Los europeos nunca fallaron y ganaron las 15 semifinales que disputaron.

Los equipos sudamericanos, en cambio, no han sido tan eficaces: 11 consiguieron superar el escollo inicial y llegar a la ansiada final, pero otros cuatro tropezaron antes de lo pensado.

(Se exceptúa la edición inicial del evento, que tuvo un formato diferente, con fase de grupos y dos equipos brasileños en la definición).

A continuación, repasamos la actuación de esos cuatro campeones de la Libertadores que no llegaron a enfrentarse al campeón de Europa.

2010

Inter de Porto Alegre fue el primer sudamericano en perderse la final del Mundial de Clubes.

El conjunto norteño cayó 0-2 en las semifinales de 2010 ante Mazembe de la República Democrática del Congo.

Esa histórica semifinal fue definida a favor del campeón de África con goles conseguidos a los 53’ y 85’.

Mazembe venía de superar 1-0 a Pachuca de México en cuartos de final y en la final perdió 0-3 ante Inter de Milán.

Inter de Porto Alegre se despidió ganando el partido por el tercer puesto ante Seongnam Ilhwa de Corea del Sur (4-2).

2013

El siguiente “fracaso” fue del Atlético Mineiro, quien en 2013 perdió la semifinal ante Raja Casablanca de Marruecos, el conjunto anfitrión de esa edición.

El gol de Ronaldinho no fue suficiente para evitar el golpe y el equipo de Belo Horizonte sucumbió 1-3 ante los marroquíes.

Raja Casablanca había superado dos eliminatorias previas, derrotando 2-1 a Auckland City de Nueva Zelanda y 2-1 (tras alargue) a Monterrey de México.

En la final ya no habría espacio para más sorpresas: Bayern Munich hizo valer su jerarquía y triunfó 2-0 sobre el combinado local.

Atlético Mineiro, por su parte, se quedó con el tercer puesto al derrotar 3-2 a Guangzhou Evergrande de China, con un gol en tiempo agregado.

2016

Atlético Nacional de Colombia fue el tercer campeón sudamericano en perder en las semifinales del Mundial de Clubes. Y lo hizo en forma categórica: 0-3 ante Kashima Antlers de Japón.

El conjunto japonés, anfitrión del evento, fue la gran revelación: dejó por el camino a Auckland City de Nueva Zelanda (2-1) y al Mamelodi Sundowns de Sudáfrica (2-0) en las rondas iniciales y le dio un buen susto al poderoso Real Madrid en la final.

El partido por el título arrancó bien para los españoles, con un gol de Bezema a los 9’, pero Kashima Antlers dio vuelta la historia con un doblete de Gaku Shibasaki (44’ y 52’).

El campeón de Europa consiguió el empate con un penal de Cristiano Ronaldo (60’), pero no fue capaz de romper la paridad en el tiempo reglamentario.

En el alargue volvió a aparecer la magia del astro portugués con dos nuevas dianas (98’ y 104’) que sentenciaron el 4-2 definitivo.

Atlético Nacional, mientras tanto, derrotó por penales al América de México en el duelo por el tercer puesto, tras haber igualado 2-2.

2018

El último campeón sudamericano que tropezó en semifinales fue River Plate de Argentina. El equipo del “Muñeco” Gallardo perdió por penales ante Al-Ain de Emiratos Árabes Unidos en 2018.

El partido entre los millonarios y el anfitrión del certamen terminó 2-2. Hubo un doblete de Santos Borré en un lapso de cinco minutos para River (11’ y 16’), que fue neutralizado por los goles del sueco Berg (3’) y el brasileño Caio (51’).

En los penales hubo un solo fallo, el de Enzo Pérez, para que River viera frustrado su ilusión de definir el Mundial.

El campeón de la Libertadores terminó 3º, tras golear 4-0 a Kashima Antlers de Japón en su partido despedida.

Al-Ain había protagonizado una hazaña en la ronda inicial, tras remontar un 0-3 ante Team Wellington de Nueva Zelanda, para igualar 3-3 y forzar una definición por penales que le dio la clasificación a la siguiente instancia. En ella, goleó 3-0 al Espérance de Túnez, ganándose el derecho de medirse ante River.

En el partido por el título, finalmente, Al-Ain pudo hacer poco para contener la jerarquía de Real Madrid (1-4).

Uruguayos campeones

Repasamos la lista de futbolistas compatriotas que ganaron la Copa Libertadores en el actual siglo, teniendo participación en la final. Son 12 en total y dos de ellos repitieron el título. Orteman, incluso, fue campeón con dos equipos distintos.

Diego Lugano fue titular en la final de 2005 que coronó a Sao Paulo.

Palmeiras de Brasil ganó la Copa Libertadores con un uruguayo en sus filas: Matías Viña. El defensor es el 12º futbolista uruguayo en coronarse en el actual siglo, teniendo minutos en la serie decisiva de la competencia.

Hay casos peculiares como el de Sergio Orteman, quien se consagró con dos clubes distintos, o la presencia de cuatro uruguayos en el título de River argentino de 2015.

Repasemos cada caso.

OLIMPIA 2002

Sergio Orteman fue una de las figuras del Olimpia campeón de 2002. El hábil volante disputó los 180 minutos de la serie final, aunque no fue el único uruguayo partícipe de la recordada final ante Sao Caetano de Brasil.

Rodrigo López también fue campeón: ingresó a los 68’ en la final de Asunción y a los 61’ en San Pablo.

La definición fue infartante: Sao Caetano ganó 1-0 en Asunción y Olimpia se impuso 2-1 en San Pablo.

El título se definió por penales, donde acertaron Orteman y López, entre otros, para que la alegría fuese paraguaya.

SAO PAULO 2005

Diego Lugano no participó del duelo de ida entre los brasileños Sao Paulo y Atlético Paranaense (terminó 1-1 en Porto Alegre), pero sí fue titular en la revancha, en el Morumbí de San Pablo, donde el equipo paulista goleó 4-0 y se aseguró el tercer título de su historia.

BOCA 2007

Sergio Orteman repitió el título, pero con distinto equipo. En esta ocasión, el uruguayo apenas disputó ocho minutos en la final de vuelta, en Porto Alegre, donde Boca venció 2-0 a Gremio, para ser campeón con un resultado global de 5-0.

ESTUDIANTES 2009

La serie final entre Estudiantes y Cruzeiro contó con dos futbolistas uruguayos, quienes fueron llamados a actuar en el equipo de La Plata, de acuerdo a las necesidades del equipo.

En la ida, Estudiantes no podía romper el 0-0 en La Plata y eso provocó el ingreso del delantero Juan Manuel Salgueiro a los 81’.

En la revancha, Estudiantes necesitaba aguantar el 2-1 que le daba el título en Belo Horizonte, lo que llevó a que el defensor Juan Manuel Díaz saltara al terreno a los 80’.

SAN LORENZO 2014

Martín Cauteruccio fue titular en Buenos Aires, en el partido revancha entre San Lorenzo de Almagro y Nacional de Paraguay.

El delantero charrúa fue sustituido a los 65’ con el encuentro 1-0, resultado que se mantendría y que le daría el título al equipo argentino.

RIVER 2015

El River campeón de América de 2015 tuvo a cuatro uruguayos como protagonistas.

Tabaré Viudez y Rodrigo Mora fueron titulares en México ante Tigres (0-0), pero salieron lesionados y se perdieron la revancha.

Carlos Sánchez, por su parte, fue titular en la ida y repitió en la vuelta disputada en Buenos Aires (3-0), donde Camilo Mayada también jugó desde el arranque.

RIVER 2018

Camilo Mayada repitió la vuelta olímpica al participar del inolvidable 3-1 de River ante Boca en la finalísima de 2018 que se disputó en el Santiago Bernabéu de Madrid.

En esta ocasión, el uruguayo fue suplente e ingresó a los 73’ del histórico clásico que se definió en alargue.

FLAMENGO 2019

Giorgian de Arrascaeta fue titular en la consagración de Flamengo ante River (2-1), en la final única que se disputó en Lima.

El habilidoso volante de creación fue reemplazado en los descuentos del partido.

PALMEIRAS 2020

Matías Viña jugó los 90’ de la final del pasado sábado, en la que Palmeiras derrotó 1-0 a Santos en Río de Janeiro.

Así llegaron Palmeiras y Santos a la final

La Copa Libertadores baja el telón de su edición 2020 en Río de Janeiro, donde este sábado se conocerá qué equipo paulista será campeón: Palmeiras o Santos. Repasamos el camino que recorrieron ambos aspirantes al título.

La Copa Libertadores viajará de Río de Janeiro a San Pablo.

Los brasileños Palmeiras y Santos definirán quién de los dos será campeón de la Copa Libertadores 2020, en una final única que se disputará el sábado 30 en el mítico Maracaná de Río de Janeiro.

Palmeiras busca su segundo título, tras haber ganado la Libertadores de 1999; al tiempo que Santos va por su cuarta consagración, luego de haber sido campeón en 1962, 1963 y 2011.

ASÍ LLEGA PALMEIRAS

En la fase de grupos, Palmeiras venció 2-0 a Tigre en Victoria, 3-1 a Guaraní en San Pablo y 2-1 a Bolívar en La Paz, igualó 0-0 con Guaraní en Asunción, y goleó 5-0 a Bolívar en San Pablo y 5-0 a Tigre en San Pablo.

Posiciones: Palmeiras 16 puntos, Guaraní (Par) 13, Bolívar (Bol) 4 y Tigre (Arg) 1.

En octavos de final, Palmeiras eliminó al Delfín de Ecuador, a quien derrotó 3-1 en Manta y 5-0 en San Pablo.

En cuartos de final, Palmeiras se deshizo de Libertad de Paraguay, tras igualar 1-1 en Asunción y golear 3-0 en San Pablo.

Y en semifinales, Palmeiras dejó por el camino a River Plate de Argentina, luego de golear 3-0 en Avellaneda y caer 0-2 en San Pablo.

ASÍ LLEGA SANTOS

En la fase de grupos, Santos venció 2-1 a Defensa y Justicia en Florencio Varela y 1-0 a Delfín en Santos, igualó 0-0 con Olimpia en Santos, y derrotó 2-1 a Delfín en Manta, 3-2 a Olimpia en Asunción y 2-1 a Defensa y Justicia en Santos.

Posiciones: Santos 16 puntos, Delfín (Ecu) 7, Defensa y Justicia (Arg) 6, Olimpia (Par) 5.

En octavos, Santos eliminó a Liga de Quito de Ecuador, tras ganar 2-1 en Quito y perder 0-1 en Santos.

En cuartos de final, Santos se deshizo de su compatriota Gremio, luego de empatar 1-1 en Porto Alegre y golear 4-1 en Santos.

Y en semifinales, Santos dejó por el camino a Boca Juniors de Argentina, tras igualar 0-0 en Buenos Aires y golear 3-0 en Santos.

La Sudamericana define a su campeón luego de 354 días

La Copa Sudamericana dio comienzo el 4 de febrero de 2020 y culminará este sábado en Córdoba, donde los argentinos Lanús y Defensa y Justicia escenificarán una final histórica.

¿Quién se llevará el trofeo?

Finalmente, y 354 días después del puntapié inicial, la Copa Sudamericana cerrará su edición 2020. La final se disputará en Córdoba y el título quedará en Argentina, porque dos clubes de dicho país se las ingeniaron para llegar al partido decisivo: Lanús y Defensa y Justicia.

El granate busca su segunda consagración, tras haber sido campeón en 2014; el equipo de Florencia Varela disputa su primera final internacional.

ASÍ LLEGA LANÚS

Este ha sido el camino del conjunto granate rumbo a la final.

1ª ronda: Universidad Católica de Ecuador (3-0 en Buenos Aires y 0-2 en Quito).

2ª ronda: Sao Paulo de Brasil (3-2 en Buenos Aires y 3-4 en San Pablo).

Octavos: Bolívar de Bolivia (1-2 en La Paz y 6-2 en Buenos Aires).

Cuartos de final: Independiente de Argentina (0-0 en Lanús y 3-1 en Avellaneda).

Semifinales: Vélez de Argentina (1-0 en Liniers y 3-0 en Lanús).

ASÍ LLEGA DEFENSA Y JUSTICIA

El Halcón accedió a la 2ª ronda de la Sudamericana directamente, tras haber terminado 3º en su grupo de la Copa Libertadores.

2ª ronda: Sportivo Luqueño de Paraguay (2-1 en Villa Elisa y 1-1 en Buenos Aires).

Octavos: Vasco da Gama de Brasil (1-1 en Buenos Aires y 1-0 en Río de Janeiro).

Cuartos de final: Bahía de Brasil (3-2 en Salvador de Bahía y 1-0 en Buenos Aires).

Semifinales: Coquimbo Unido de Chile (0-0 en Asunción y 4-2 en Buenos Aires).