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Porto 1987: así se coronó en Europa para enfrentar a Peñarol en la nieve

Porto sorprendió al Viejo Continente en 1987, ganando la Copa de Europa tras remontarle la final al histórico Bayern Munich. Aquí repasamos el camino del equipo portugués hacia el título que le otorgó la posibilidad de enfrentar a Peñarol en la Copa Intercontinental.

Tokio, 13 de diciembre de 1987: postal de la única final de la Copa Intercontinental que se disputó bajo la nieve. En esas condiciones, Porto venció 2-1 a Peñarol.

“Nadie imaginaba que podíamos ser campeones de Europa. El Bayern era el gran favorito. Creían que habían ganado la final antes de jugar, pero se dio todo al revés y dimos la gran sorpresa”, recuerda el portugués Paulo Futre, una de las promesas del Porto que ganó la Copa de Europa en 1987.

El club de Oporto tenía un equipo compacto basado en curtidos futbolistas locales como Augusto Inácio, Jaime Magalhães o Joao Pinto y otros valores jóvenes como el propio Futre, de 21 años.

Y contaba con el argelino Rabah Madjer, quien sería clave en la final y también en la Copa Intercontinental ante Peñarol, en la recordada final en la nieve.

Pero pese a tener jugadores interesantes, el capital futbolístico de Porto parecía poco comparado con el poderoso Bayern de Lothar Matthaeus, Andreas Brehme, Michael Rummenigge, Dieter Hoeness y Jean-Marie Pfaff, entre otros.

Cuenta la leyenda que la confianza de los bávaros era tan grande, que el propio presidente del club, Fritz Scherer, ya tenía preparado el discurso de la victoria antes de jugarse la final.

Pero comencemos por el principio…

LA RONDA INICIAL

El campeón luso inició su camino en el torneo ante el humilde Rabat Ajax de Malta y con un aplastante 10-0 en el global, tras ganar 9-0 en casa y 1-0 de visita.

En octavos de final, los portugueses se las verían con Vitkovice de la República Checa, quien sorpresivamente había eliminado al París Saint Germain.

Fue caída 0-1 en Ostrava y goleada 3-0 en Oporto, para que Porto siguiese en carrera.

En cuartos de final, el Brondby de Dinamarca opuso mayor resistencia. Porto ganó 1-0 en casa con gol de Madjer a los 71’.

Pero esa diferencia se esfumó en la revancha antes del cierre del primer tiempo, gracias al cabezazo goleador del danés Per Steffensen.

Quedaban 45 minutos, donde el que anotase se llevaba el premio mayor. Y anotó Porto, con un derechazo esquinado del brasileño Juary, que le picó antes a un joven Peter Schmeichel (arquero campeón de la Euro 1992 con Dinamarca).

LAS SEMIFINALES Y LA CONSAGRACIÓN

El sorteo emparejó en semifinales a Porto con Dinamo Kiev, un equipo potencialmente peligroso.

Pero los lusos definieron la eliminatoria sin demasiados contratiempos: ganaron 2-1 por partida doble, primero en Oporto y luego en Kiev.

El título se definía en Viena y para conseguirlo, Porto debería vencer al histórico Bayern Munich, que había eliminado, entre otros, al famoso Real Madrid de la “Quinta del Buitre”, tras golear 4-1 en Múnich y caer 0-1 en Madrid.

Estaba claro quién era el favorito. Por si había dudas, Bayern se fue en ventaja al descanso gracias al gol de Ludwig Kogl, quien a los 24’ aprovechó un saque de banda mal despejado por la defensa portuguesa.

Parecía el principio del fin para Porto, pero fue el prólogo de la hazaña. Porque en tres minutos, la copa cambió de manos.

Los héroes serían Madjer y Juary, quien salió a escena en el segundo tiempo.

A los 77’, Juary dio la asistencia y el argelino anotó con un golpe de taco exquisito; y a los 80’, Madjer ejecutó el centro preciso y el brasileño conectó el toque goleador que desató la locura.

“En ese segundo tiempo le dimos un baño de fútbol a los alemanes”, rememoraría Futre.

De esta forma, “los dragones» levantaron su primera Copa de Europa bajo la presidencia de Jorge Nuno Pinto da Costa, quien aún hoy se mantiene al frente del club.

La segunda llegaría en 2004, 17 años más tarde, bajo la dirección técnica de José Mourinho.

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