Un hat-trick en el arco equivocado

El sueño de todo futbolista es conseguir una marca única, una marca que sea difícil de igualar. El belga Stan van den Buys lo consiguió, aunque su “récord” no es digno de elogio, sino todo lo contrario.

El estadio Veltwijckpark de Ekeren, hoy en desuso, fue el escenario del récord de Stan van den Buys.

El 22 de enero de 1995 y por la liga de Bélgica, Anderlecht derrotó 3-2 a Germinal Ekeren como visitante, con tres goles de Stan van den Buys. El único problema es que Stan defendía al Germinal Ekeren. ¡¿Cómo?! Sí, los jugadores del equipo local anotaron los cinco goles que tuvo el partido y aun así terminaron perdiendo. Insólito…

Lo más curioso es repasar cómo terminamos ambos clubes esa temporada: Anderlecht fue campeón con apenas un punto de ventaja sobre Standard Lieja, mientras que a Germinal Ekeren le faltó un punto para clasificar a la Copa de la UEFA.

Podría decirse que los tres autogoles de Van den Buys fueron decisivos para que Anderlecht se quedara con el título y también para que su equipo viese las copas europeas por televisión.

LA HISTORIA

Stan van den Buys estaba en el final de su carrera. Con 38 años, el defensor completaba su segunda y última temporada en el Germinal Ekeren, que en la actualidad se llama Beerschot Antwerpen Club, tras haberse fusionado con el Beerschot.

Con sus 1,85 metros de altura y sus 75 kilos de peso, Stan jugaba uno de sus últimos partidos, sin imaginar que ese día adquiriría notoriedad para siempre.

Los 8.500 espectadores que concurrieron al estadio Veltwijckpark en Ekeren serían testigos de un hecho único y seguramente irrepetible.

Germinal comenzó ganando a los 4 minutos, pero la alegría no duraría mucho, porque a los 27’ llegó el primer autogol de Van den Buys.

El primer tiempo terminó 1-1 y en el complemento, Anderlecht sacaría una ventaja indescontable gracias a otras dos anotaciones de su inesperado goleador.

Stan volvió a batir a su portero Vande Walle a los 54’ y 61’, para poner el partido 1-3. A esa altura, el pobre Vande pedía a gritos que marcaran a su compañero y no a los atacantes rivales.

Cuatro minutos más tarde, el conjunto local consiguió el 2-3 que cerraría un partido increíble.

Germinal Ekeren se quedaría sin el boleto a la Copa UEFA, pero tendría revancha en la siguiente temporada, tras terminar 3º en la liga belga. Sin Van den Buys, por supuesto, quien se retiró del fútbol a los pocos meses de consumar un récord difícil de superar.

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